En esta prédica aprenderemos la importancia y el verdadero significado de presentar nuestros cuerpos en sacrificio vivo a Dios. Estamos acostumbrados a oír hablar del primer sacrificio que es el que hizo el Seńor por nosotros. Pero existe también un segundo sacrificio que es el que nosotros debemos presentar para Dios. Ya no con animales sino presentándonos a nosotros mismos. Pero por sobre todo aprenderemos la directa relación que existe entre esto y el pertenecer al cuerpo de Cristo. Porque somos miembros de su cuerpo y cada miembro debe encontrarse cumpliendo su función.
No existe un verdadero hijo de Dios fuera del cuerpo. Si hoy no estás injerto en el cuerpo de Cristo cumpliendo tu función, por más que ores, ayunes y leas la Biblia, no estás haciendo la voluntad del Padre. Es por eso que te invito a escuchar esta predicación y analizarte a la luz de la palabra, será de bendición para tu vida.
Jesús te gobierne.