¿Deseas conocer al Creador y Salvador del universo?
¡No hay tiempo qué perder! ¡Conviértete al Señor Jesús ahora!
Unas de las mentiras más grandes que Satanás ha logrado insertar en el mundo hoy es que todos los caminos te llevan a Dios, que tú con tus propias formas puedes llegar al cielo.
Es sorprendente el egocentrismo que existe en el hombre pues estos pensamientos provienen de la perspectiva del hombre y no de la perspectiva de Dios. Es necesario que entendamos que, para Dios, todos los hombres, sin importar la edad, razón social, status económico, etc., SON PECADORES:
¿Qué, pues? ¿Somos nosotros mejores que ellos? En ninguna manera; pues ya hemos acusado a judíos y a gentiles, que todos están bajo pecado. Como está escrito: No hay justo, ni aun uno; No hay quien entienda, No hay quien busque a Dios.Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles; No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno. Romanos 3: 9-12
Fíjate, para Dios TODOS, sin importar lo que hagan, sea bueno, sea malo; SON PECADORES.
Romanos 3: 23 dice: por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios...
Porque a diferencia de lo que muchos piensan, el pecado para Dios no es hacer lo malo sino que es estar lejos de Él; por ejemplo: la oscuridad en realidad no existe, sino que es ausencia de luz; asimismo, el pecado en realidad es ausencia de Dios.
Mucha gente es moralmente correcta, se porta bien, hace caridad, etc. Pero, para Dios, si no están cerca de Él siguen siendo pecadores.
Ahora, tal vez me digas “YO ESTOY CON DIOS, YO CREO EN ÉL”, pero debes entender: ¡Creer en Dios no es suficiente!. La Palabra dice:
"Tú crees que hay un solo Dios, y en esto haces bien; pero los demonios también lo creen, y tiemblan de miedo. " Santiago 2:19
¡Hacer buenas obras tampoco, No son tus obras las que te salvarán!. La palabra dice:
“Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe.” Efesios 2:8-9
Otros quizás piensen: "Tú llega al Cielo a tu manera que yo llegaré de la mía."
Esto puede sonar bonito pero, para Dios, la única forma de estar con Él es siguiendo los pasos que ÉL (no nosotros) estableció:
Entonces, ¿Qué debemos hacer?
Como ya entendimos, todos somos pecadores y el pecado nos separa de Dios; pero Él está tan interesado en nuestra salvación que desde siempre ha intentado estar cerca de nosotros otra vez, para esto creó un plan.
Déjame contarte que el problema más grande del pecado es que lleva al hombre a la muerte:
Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro. Romanos 6: 23
Pero fíjate: la DÁDIVA (regalo) de Dios para nosotros es VIDA ETERNA en Cristo Jesús, y es de Él de quien quiero hablarte hoy.
Debemos saber que el hombre fue creado por Dios con un propósito: tener una relación de amor con Él, Dios era todo para el hombre hasta que este pecó.
Por causa del pecado Dios y el hombre se separaron pues la justicia de Dios no soporta el pecado y el hombre había pasado de santo a pecador.
A medida que el tiempo pasó, el pecado se apoderó del hombre a tal punto que éste llegó a ser esclavo de él y perdió todo contacto con su creador.
El problema del hombre es que en la justicia de Dios la recompensa por el pecado es la muerte eterna. Pero Dios ama al hombre:
“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.” Juan 3:16
Movido por este amor Dios buscó la manera de que el hombre volviera a ser santo para poder tener así una relación con él; Dios sabía que en su ley la única forma de remitir los pecados era a través de un sacrificio, del mayor sacrificio.
“Y casi todo es purificado, según la ley, con sangre; y sin derramamiento de sangre no se hace remisión.” Hebreos 9:22
Producto de esto es que Dios envió a su hijo para llevar en él los pecados de todos los hombres.
“Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados. Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros.” Isaías 53:4-6
Jesús, el hijo de Dios, murió en la cruz para liberar al hombre de la esclavitud del pecado; Él fue traicionado, golpeado, insultado, castigado, azotado y crucificado para que nosotros no muriéramos eternamente.
Dios ha preparado un día donde todo hombre será puesto delante de él en juicio; y Él determinará donde pasaremos nuestra eternidad; la única forma de arrancar de un juicio de muerte, el infierno, es creyendo en la única forma de salvación: Jesucristo.
"Yo soy el camino, la verdad y la vida. Solamente por mí (Jesús) se puede llegar al Padre.” Juan 14:6
Ahora, puede que tú digas “es que lo que yo he hecho es muy grave, no creo que Dios me perdone”; pues déjame decirte algo:
“La sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado.” 1°Juan 1:7
No hay pecado que Dios no pueda perdonarte, por eso, en vista de la real necesidad que tenemos como humanos, de reconciliarnos con Dios a través de nuestro Señor Jesucristo, pues Él es el único mediador entre Dios y los hombres.
“Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre.” 1 Timoteo 2:5
Es por eso que te invito a abrirle tu corazón a Jesús, la palabra de Dios dice:
“Esta es la palabra de fe que predicamos: que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación.” Romanos 10:9
Si quieres entregar tu vida a Jesús di esta oración en voz alta:
Dios Padre, reconozco que soy pecador, me he dado cuenta que he pecado contra ti, y ahora creo que Jesús es ciertamente mi única esperanza. Confieso con mi boca que Jesús es el Señor, y quiero que Jesús sea el Señor de mi vida, y creo con todo mi corazón que Jesús murió en mi lugar, que murió en la cruz por mis pecados, y que después de tres días resucitó. De ahora en adelante dejaré de hacer lo malo y caminaré el camino que Jesús me ofrece, siendo obediente a su Palabra. Ahora te pido que me des vida eterna y entendimiento. Por favor, escribe mi nombre en el Libro de la Vida. Dame tu Espíritu Santo para que me ayude a limpiar mi conciencia y a comenzar una vida nueva. Te doy las gracias, en el Nombre de Jesús. ¡Amén!
Y ahora… ¿Qué hago?
Nosotros como ministerio estamos a tu servicio, acércate sin temor y te daremos la instrucción necesaria para tu crecimiento en Dios. Puedes asistir a nuestras reuniones que se detallan en la página de Reuniones del Ministerio Levantando a Cristo , o enviarnos un e-mail a contacto@levantandoacristo.cl .
Si no eres de la zona, hay iglesias evangélicas y algunas otras protestantes en las que estoy seguro que estarían más que honrados en recibirte. Acércate a cualquiera de ellas y de seguro no te ignorarán.
¿Por qué necesito congregarme?
Porque la Palabra de Dios es como el alimento que comes diariamente. Después de que Cristo viva en ti, querrás saber más acerca de quien ahora es tu rey. Es en la iglesia dónde encontrarás ese alimento. ¡Además, necesitas mostrarle a todo el mundo que has cambiado de nacionalidad, que ahora perteneces al reino de Dios! Dios quiere que le sirva a él y sólo a él. No escondido, sino en público.
No debes avergonzarte del Señor. En Mateo 10:32 el Señor te dice:
"A cualquiera, pues, que me confiese delante de los hombres, yo también lo confesaré delante de mi Padre que está en los cielos. Y a cualquiera que me niegue delante de los hombres, yo también le negaré delante de mi Padre que está en los cielos."
¡¡¡TE ESPERAMOS, QUE DIOS TE BENDIGA!!!
MINISTERIO LEVANTANDO A CRISTO
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Escrito por Jonathan Del Canto:
Escrito por David Rojas:
Estoy muy contento por esta tremenda revelación que Dios nos hablo este domingo,
Al mostrarnos que la obediencia esta ligada al padecimiento (dolor que se da por medio de el despojo) todo esto esta unido con el discipulado, así como J...