Pan de Vida
Aunque teóricamente sabemos que Dios merece toda la alabanza, de todas formas cometemos el grave error de dejarnos llevar por nuestras circunstancias. Digo que lo sabemos teóricamente, porque nuestros discipulados y las predicaciones que hemos escuchado durante bastante tiempo ya, están cargadas de esta enseñanza. Pero con todo, de igual manera seguimos reaccionando emocionalmente. ¿Por qué? Se debe a que hemos vivido por lo menos más de 10 o 20 años siendo enseñados por el mundo a que debemos dejarnos llevar por nuestros estados de ánimo. Hemos sido influenciados desde los tiernos años de nuestra niñez hasta que decidimos ser discípulos de Cristo. Fue usual oír en el mundo la frase “escucha tu corazón” o “haz lo que te gusta”.
Nuestros estados de ánimo pueden ser enemigos de nuestra manera de alabar a Dios, si es que no aprendemos a someterlos al Espíritu. Y algo que debemos entender hoy es que sí podemos expresar nuestro estado de animo, porque no se trata de eliminar las emociones de nuestras vidas, sino de usarlas correctamente, y no dejar que las emociones nos usen a nosotros.
Claro, nuestro estado de animo, o nuestra emoción, tiene una función, y esta función es EXPRESAR. Sin embargo, nosotros hemos dejado que el ánimo o la emoción tome un lugar mas importante en nuestro corazón y le hemos dejado DOMINAR nuestra vida. Sólo se trata de poner las cosas en su lugar. El espíritu debe dominar y la emoción debe expresar. De este modo tendremos una emoción que no nos supera, pero que si nos sirve para derramarnos delante de Dios, para expresar el gozo de la salvación, o para expresar el celo de Dios, o la tristeza por los perdidos, por ejemplo.
Hemos tocado y retocado bastante el tema de la alabanza en medio de la prueba, pero hoy quisiera con la ayuda del Espíritu Santo, hablar de uno de los hombres que fue ejemplo en esta área: David. David era un hombre que había aprendido a sujetar sus emociones y tuvo siempre una actitud de alabanza a pesar de las circunstancias que le rodeaban. Sus emociones no le dominaban, sino que sus emociones se convirtieron para él en una herramienta de expresión.
David tenía muchas razones para quejarse y ser un hombre lastimero y llorón, tenía muchas razones para tirar la toalla, y dejar de alabar a Dios:
· Era el menor de sus hermanos (en la antigüedad los menores eran menospreciados)
· Era marginado por su padre y sus hermanos y no era considerado por ellos para las cosas importantes
· La gente lo menospreciaba por chico y flaco
· Luego que Dios se fijó en Él para hacerlo Rey, tuvo que soportar la persecución de un rey envidioso, y no fue rey sino hasta 20 años después de ser ungido
· Mataron a su mejor amigo
· Cayo en pecado de adulterio y homicidio
· Su hijo se rebeló en su contra
· Otro hijo violo a su media hermana
· Le quitaron sus mujeres muchas veces
· Lo insultaron
· Tuvo que esconderse
· Etc.
· Etc.
· Etc.
Muchos días negros podría contarnos David. Quizá más negros de lo que nosotros mismos pudiéramos soportar. Bien podría haber sido un quejón, y un lastimero pero él dice a Dios:
“Bendeciré a Jehová en todo tiempo, su alabanza estará de continuo en mi boca...” Salmo 34.1
Por eso quiero hablar de uno de los tantos días negros de David, descritos en 1 Samuel 23.29-24.2
Primero quisiera aclarar dónde esta En-gadi. En-gadí, es también llamado “desierto de Judá”. Este dato es muy importante para lo que veremos luego.
Bueno la historia está clara:
· David estaba en el desierto: Bien sabes que en el desierto no hay nada más que desierto. No hay agua, no hay pan, no hay sombra, no hay gente, no hay descanso. Desierto es igual a escasez.
· David era odiado por Saúl: Saúl sólo quería matarlo, y eso lo tenía bastante claro. Muchas veces nosotros tenemos un jefe que nos persigue buscándonos los detalles, o un familiar que no aguantamos. Muchas veces nos sentimos perseguidos por las circunstancias y sabemos que no nos quieren mucho. El diablo anda en busca nuestra, y no para hacernos cariño precisamente, sino para destruirnos.
· Andaban 3.000 hombres buscando a David: Esto no le debe haber resultado muy gracioso que digamos. Dime, cómo te sentirías tú si anduvieran 3000 hombres buscándote para matarte. Una cosa es que un hombre te odie, pero otra cosa es que ese hombre que te odia ande con un ejercito de 3000 hombres escogidos. El diablo anda en busca tuya, y tiene sus huestes a su servicio para matarte.
Ahora veamos la reacción de David. Abramos la biblia en el Salmo 63. Recórralo con la vista. ¿Hay acaso queja?¿reclamos?¿enojo contra Dios?¿Pide David explicaciones? El título dice “salmo de David cuando estaba en el desierto de Judá”. El desierto de Judá, en la Biblia es igual que decir el desierto de En-gadi. De modo que estamos hablando del mismo episodio.
Examinemos lo que David dice en estas circunstancias:
· Mi Dios eres tú: Esto es, tu eres lo más grande para mí. Tú eres mí Señor. Tú sigues teniendo el primer lugar en mi vida a pesar de mi situación.
· De madrugada te buscaré: Eres mi prioridad. Muchos ponen su prioridad en solucionar su problema. Lo primero que piensan es en como pagar a sus acreedores, como encontrar un trabajo, un novio/a, esposo/a, una casa, como comprar gas, pagar agua, luz, como llevarse bien con un familiar, etc. Pero un hombre de Dios, a pesar de las dificultades que se le presentan, lo primero que piensa en el día es en buscar a Dios.
· Mi alma tiene sed de ti, mi carne te anhela: Dios, la solución no está en mi inteligencia, o en mi capacidad, sino en Ti. Muchos tienen sed de solucionar sus situaciones, pero olvidan que Dios es quien saciará su alma.
· En tierra seca y árida dónde no hay aguas: En el desierto dónde no hay provisión, tú eres mi provisión.
· Para ver tu poder y tu gloria, así como en el santuario: Es fácil expresar la alabanza mientras estamos en el santuario, pero David fija un precedente: EN EL DESIERTO TAMBIEN, y esto te permitirá ver Su poder y Su gloria. Pero nosotros sólo buscamos a Dios cuando estamos provistos de lo “necesario” para vivir en este mundo, pero si nos quitan la provisión nos vamos a paro. Dice otro salmo “andando por el valle de lágrimas, lo cambian en fuente, cuando la lluvia llena los estanques, irán de poder en poder verán a Dios en Sión”.
· Porque tu misericordia es mejor que la vida: No importa que Saúl y sus hombres me maten, porque tu misericordia es mejor que aún que conservar la vida. Dios, si pierdo la vida, quiero irme contigo. Mi vida ya no importa, mis planes estropeados ya no importan, mis sueños frustrados ya no importan, el dinero que perdí, el trabajo que perdí, la novia que perdí, no importan porque tu misericordia es mejor que todo eso.
· Así te bendeciré en mi vida: Esta es la forma en que se debe alabar al Señor. Así bendecimos a Dios, de esta manera logramos bendecirle a Él. El siempre nos bendice a nosotros, pero tenemos la oportunidad de bendecirle a Él, y si hay una forma, ésta es.
· En tu nombre alzaré mis manos: Por causa de tu nombre, de tu fama, no voy a desanimarme.
Podemos ver que nuestra actitud es muy distinta a la que David mostró en ese instante. Sin embargo por esta razón fue llamado “un hombre de corazón perfecto”. Pero sólo por el hecho de tener su confianza puesta en Dios, luego el ya sabe el fin de los que le quieren matar. Hoy es necesario que esta actitud esté en nosotros.
Un dato importante es que el último versículo de 1 Samuel 23, dice que David estaba en “los lugares fuertes de En-gadí”, porque donde somos débiles, entonces somos fuertes.
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Escrito por Jonathan Del Canto:
Escrito por David Rojas:
Estoy muy contento por esta tremenda revelación que Dios nos hablo este domingo,
Al mostrarnos que la obediencia esta ligada al padecimiento (dolor que se da por medio de el despojo) todo esto esta unido con el discipulado, así como J...