Estudios Bíblicos
Bienvenido a nuestra sección doctrinal. Soy el Pastor Gonzalo Maturana y te invito a seguir conmigo este hermoso discipulado que te dará las herramientas para alcanzar la madurez espiritual.
Veremos los fundamentos básicos de un verdadero cristiano a la luz de la hermosa palabra de Dios pero antes de comenzar oremos a nuestro Señor Jesucristo para que él a través del Espíritu Santo nos guíe a la verdad y la justicia.
Oración:
Padre de los cielos pedimos en el nombre de Jesús y con mucha humildad y reverencia por lo que tú eres, que nos hables, y remuevas hasta lo más profundo de nuestro ser para poder entender tu plan perfecto y así lograr los objetivos que tú deseas…
Mateo 28.18-20
18Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. 19Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; 20enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.
Después de haber sidos llamados por Dios y haber recibido la vida en Cristo debemos saber que existe una imperiosa necesidad de ser formados bajo los parámetros establecidos por Dios.
Y para esto lo primero que debemos entender cuáles son las bases para ingresar de forma certera a aquel método que Jesús estableció para la verdadera formación de un hombre o mujer que han sido llamados por Dios.
Muchos cristianos hoy en día (podría ser tu caso) creen producto de malas enseñanzas de iglesias insujetas a la palabra de Dios que discipularse o formarse en el reino es simplemente
ASISTIR A UNA BARATA Y POCA EFECTIVA CLASE BÍBLICA.
Pero cuando leemos en la Escritura de qué se trata, en qué se basa el discipulado de nuestro señor Jesucristo, vemos entonces que el discipulado está lejos de ser aquella clase bíblica o aquella escuela dominical en donde se aprenden historias de la Biblia.
Pues si comenzamos a analizar el texto de Mateo 28 veremos claramente cómo es que el mismo Señor nos habla de cuál es el propósito del discipulado
Mateo 28.19 19Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; 20enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.
Si te fijas en este pasaje y miras bien en su interior, verás que cuando investigamos sobre el verdadero sentido del discipulado.
Lo que se descubre a diferencia de lo que hoy se hace en miles de iglesias, es que este se basa en que cada hombre y mujer que ha sido llamado por Dios a participar de su plan eterno sea enseñado de forma exhaustiva, seria, adecuada y responsable, a vivir y poner por obra en su propia vida cada uno de los mandatos que Jesús estableció para ser un verdadero hijo de Dios
El verso 20 lo establece de forma tajante:
20enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.
Cosa que un curso bíblico jamás logrará como objetivo de formación.
Muchas personas creen que nosotros exageramos al establecer una metodología de trabajo basada en un discipulado doctrinal y personal, pero cuando analizamos cada una de estas palabras dichas por Jesús en Mateo 28.19, vemos que llevar a cabo tan grande orden de enseñar a cada hombre y mujer que vivan todas las cosas que nuestro Señor mandó, es una tarea ardua que requiere una gran dedicación, y que traspasa las fronteras de una simple clase de enseñanza bíblica.
“enseñándoles que guarden todas las cosas que yo os he mandado”
Una de las cosas que esta frase nos enseña es a aceptar de forma armoniosa la importancia del discipulado personal y doctrinal, es ver que esta frase dicha por nuestro Señor, fue dicha después de que ellos (sus discípulos) habían pasado por un discipulado exhaustivo tanto en lo doctrinal como personal durante 3 años consecutivos.
Muchos olvidan que los primeros discípulos y que recibieron el modelo correcto nunca vivieron su discipulado con base en una escuelita, pues Jesús a pesar de ser reconocido como Rabí (maestro) nunca limitó su metodología de trabajo espiritual de formación a una simple clase, pues él sabía que lo que el hombre necesita para su trasformación no era una clase de cultura bíblica, sino una enseñanza que se centrara
EN CAMBIAR LA MANERA DE PENSAR Y LA MANERA DE ACTUAR DE CADA UNO DE LOS QUE ÉL HABIA LLAMADO
Es así como los apartó, los instruyó y los supervisó durante 3 años para lograr así que ellos más que ser eruditos de la Palabra (como lo eran los fariseos), fueran de aquellos hombres que en su vida cumplieran a cabalidad la voluntad de Dios, o sea hombres y mujeres obedientes a Dios en todas las áreas de sus vidas.
Cosa que cambia nuestra percepción del evangelio aún más, al entender que el evangelio de Jesús no es un juego, ni un hobbie, sino una responsabilidad, y parte fundamental de mi salvación.
¿De mi salvación? ¿Están seguros? ¿No era que la salvación se basa en creer?..
Fue el mismo Señor Jesús quien le dijo a sus discípulos en uno de sus discipulados doctrinales en Mateo 7.21 lo siguiente…
21No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. 22Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? 23Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad.
En este pasaje vemos que Jesús es enfático al decir, que sólo aquellos que hagan la voluntad de Dios ENTRARAN AL REINO DE LOS CIELOS.
Lo que nos enseña que la salvación nuestra está condicionada al discipulado, pues sólo en un discipulado exhaustivo tanto doctrinal como personal se te podrá enseñar a vivir todos los días de tu vida la voluntad de Dios, dado que para hacer la voluntad de Dios en todas las áreas de tu vida, necesitas:
1.- La doctrina o enseñanza que Jesús estableció
2.- La supervisión personal de alguien que te lleve a ponerla por obra
Si te fijas en este pasaje se nos muestra que para entrar al reino no solo se necesita saber la voluntad de Dios, ni haberla hecho, Si no que HACERLA SIEMPRE Y CONSTANTE
Dice el texto:
21No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, SINO EL QUE HACE la voluntad de mi Padre que está en los cielos.
No la puedes hacer si no la conoces escrituralmente,
No la puedes hacer si no te enseñan a ponerla por obra personalmente
Es por eso que en el día del juicio, muchos llegarán al cielo habiendo desarrollado más sus dones y talentos, que verdaderamente la obediencia que Dios requiere de nosotros para entrar al cielo.
Precisamente porque para desarrollar un don, no se necesita un discipulado exhaustivo como el que Jesús ideó, pero en cambio para sacar de ti la rebelión y desarrollar la obediencia que Dios requiere de ti, SE NECESITA EL DISCIPULADO DE CRISTO
Verso 22:
22Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? 23Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad.
Ahora, entendiendo esto, es muy importante que sepamos quién es verdaderamente un discípulo para el reino de Dios.
La palabra discípulo que define al aprendiz del señor Jesús viene del griego MATHETES y lo interesante de esta palabra que define a todo aquel que de verdad quiera seguir a Jesús en una formación celestial es que esta palabra significa:
Aprendiz, alumno, alguien que se instruye en cualquier oficio a través de la disciplina y enseñanza de un maestro
O sea en otras palabras “alguien que se deja disciplinar”.
Lo que nos enseña cual es nuestra condición y posición, dado que la definición nos enseña que un discípulo es alguien que aprende a través de una rigurosa enseñanza lo que su maestro le transmite, lo que lo cataloga como alguien que es más que un estudiante que se sienta a escuchar, al entenderse que un discípulo sigue las pisadas del maestro y aprende del ejemplo viviendo luego lo aprendido.
Hemos de entender y nunca olvidar entonces, que el discipulado de nuestro señor Jesús tal y como se percibe en la escritura es la única forma que Dios tiene para enseñarnos, capacitarnos y disciplinarnos para su Reino
Es por eso que Jesús dijo en Juan 14.6
Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.
NADIE VA AL PADRE, SI NO ES POR ESTA MANERA DE VIVIR QUE ES EL DISCIPULADO DE CRISTO
Ahora definamos quién es nuestro maestro entonces.
Cuando Jesús estableció su discipulado en la tierra con los hombres, él lo hizo de dos maneras muy bien demarcadas y que nos enseñarán cómo es que nosotros llevaremos a cabo de forma eficiente nuestro discipulado en Dios:
1- El les enseñó doctrina ( fundamentos de vida espiritual)
2- Y les enseñó a como vivir esa doctrina ( los corrigió en su manera de actuar)
Cosa que nosotros llevamos a cabo tanto en el discípulo doctrinal y en el personal, viviendo así bajo el amparo de nuestro maestro que es Jesús.
Ahora es muy importante entender que nuestro maestro no será la persona que nos discipulará personalmente o doctrinalmente, si no que nuestro maestro es y será siempre JESÚS. Las personas que nos enseñan doctrina, nos corrigen y enseñan a vivir la doctrina son solo tutores o representante puesto por DIOS para enseñarnos todo aquello que ellos aprendieron en su vida discipular sobre el carácter, la obediencia y el estilo de vida de Jesús, pues nadie puede discipular en el reino si primero no ha pasado por un discipulado completo e integral como el discipulado de Jesús.
Es por eso que Jesús les dijo a ellos después de 3 años de formación: ID Y HACED DISCIPULOS, porque después de 3 años de doctrina y después de tres años de haberse sometido al gobierno de Jesús ellos habían alcanzado:
1.- Madurez
2.- Vida de reino
3.- Carácter
4.- Autoridad
Cualidades fundamentales para formar también a otros.
Ahora una de las cosas que es muy importante de señalar sobre el valor del discipulado en la vida de una persona, es poder comprender que no todos los que quieren participar del discipulado del Señor, son considerados aptos para ser discipulados.
Sé que para muchos esta declaración puede sonar blasfema y hasta hereje porque por años muchos han sido los predicadores y las doctrinas que han ocultado esta realidad impresa en las Escrituras, pero hemos de entender que bíblicamente y de acuerdo con lo que nuestro señor Jesucristo nos enseñó, una persona para llegar a ser un autentico discípulo debe cumplir con ciertos requisitos fundamentales que van más allá de creer, tener ganas o disposición.
Lucas 9.57
57Yendo ellos, uno le dijo en el camino: Señor, te seguiré adondequiera que vayas. 58Y le dijo Jesús: Las zorras tienen guaridas, y las aves de los cielos nidos; mas el Hijo del Hombre no tiene dónde recostar la cabeza. 59Y dijo a otro: Sígueme. Él le dijo: Señor, déjame que primero vaya y entierre a mi padre. 60Jesús le dijo: Deja que los muertos entierren a sus muertos; y tú ve, y anuncia el reino de Dios. 61Entonces también dijo otro: Te seguiré, Señor; pero déjame que me despida primero de los que están en mi casa. 62Y Jesús le dijo: Ninguno que poniendo su mano en el arado mira hacia atrás, es apto para el reino de Dios.
Siempre me impactó leer este texto y ver cómo es que nuestro señor Jesús fue muy enfático al establecer que no cualquiera que tenga ganas o disposición de ser discípulo, será apto para serlo, pues al leer este párrafo de la escritura podemos ver a 3 tipos de personas que a pesar de:
1. Creer en él,
2. De tener ganas de seguirle
3. Disposición a servirle
No calificaron para ser discípulos de Jesús, y esto se debe a que si analizamos este párrafo precioso de la Escritura nos daremos cuenta que en él se nos explica claramente
que una persona será apta para ser discipulado siempre y cuando haya entendido que el discipulado tiene un precio de vida, y ese precio LO VALE TODO.
Cosa que ninguno de los tres personajes del texto entendió de corazón, pues si lo analizas verás que a pesar de que los tres querían seguir a Cristo como discípulos de él,
NINGUNO DE ELLOS FUE CAPAZ DE ASUMIR EL COSTO QUE TIENE SER CONVOCADO POR DIOS AL DISCIPULADO
El primero de los personajes le dice:
“Señor, te seguiré adondequiera que vayas”.
Lo que a simple vista parece una expresión extraordinaria, pero sin peso alguno para Jesús, porque Jesús sabía que este hombre NO ESTÁ DISPUESTO A SEGUIRLO A CUALQUIER LUGAR, si no que más bien este hombre lo que tenía era UN ESTUSIASMO DESMEDIDO, UNA EMOCIÓN ROMÁNTICA POR SEGUIR A JESÚS
Y como Jesús sabe que el entusiasmo y la emoción se acaba frente a la primera eventualidad o adversidad, es que le dice una frase tajante que le hará recordar que el requisito para ser discípulo no se basa en un entusiasmo desmedido o una emoción romántica, si no una disposición hecha de corazón que signifique dejarlo todo
Le dice en el verso 58
58Y le dijo Jesús: Las zorras tienen guaridas, y las aves de los cielos nidos; mas el Hijo del Hombre no tiene dónde recostar la cabeza.
¿Serás acaso tú como este personaje?
Hubo alguna vez un hombre que me dijo “si esto es así entonces muy pocos son los que se salvarán
. No yo no creo que sea tan así, son muchos lo que se perderían”. Pero hemos de saber aun cuando nos cueste creer, que el evangelio del Señor Jesucristo, el evangelio escritural fue establecido de esta manera.
Hoy muchos pretenden ser salvos, ser discípulos sin pagar aquel precio establecido por Jesús para nuestra formación, pero aunque esto sea así debemos saber que EL DISICPULADO LO VALE TODO, O SEA NADA PUEDE SER MAS IMPORTANTE QUE ÉL…
Es por eso que vemos en la escritura que los dos personajes restantes del texto de Lucas 9 quedaron descalificados frente a nuestro señor, pues aunque vemos que ambos fueron llamados por el mismo Jesús para ser discípulos, ninguno de ellos fue capaz de pagar ese precio, quedando así descalificados por Dios para esta noble tarea.
Léalo usted mismo verso 59 y 60:
59Y dijo a otro: Sígueme. Él le dijo: Señor, déjame que primero vaya y entierre a mi padre. 60Jesús le dijo: Deja que los muertos entierren a sus muertos; y tú ve, y anuncia el reino de Dios. 61Entonces también dijo otro: Te seguiré, Señor; pero déjame que me despida primero de los que están en mi casa.
Muchos podrían pensar: ¿pero qué tiene de malo cada excusa que estos muchachos pusieron para que quedaran descalificados?. Pero hemos de saber que ante el reino, nuestra salvación y discipulado NADA DEBE SER MÁS IMPORTANTE.
Sé que al leer estos textos muchos deben pensar pero como una persona por ir a un funeral de su padre puede quedar descalificado, qué problema tiene que ese joven vaya al funeral de su padre. EN REALIDAD NINGUNO, dado que el problema aquí no es que no podamos ir al funeral de un familiar, no creas que por eso fue descalificado, pues no es ese el problema, no mi hermano, el problema real era que ese hecho puntual (el funeral) se estaba interponiendo frente a una orden discipular que Jesús quería darle a este hombre que supuestamente quería ser su discípulo, cosa que rompe con la armonía y el precio del discipulado de Jesús, pues para nuestro Señor que sabe que el discipulado, es nuestra única opción de ser salvos, NADA DEBE INTERPONERSE A UNA ORDEN DISCIPULAR
59Y dijo a otro: Sígueme. Él le dijo: Señor, déjame que primero vaya y entierre a mi padre. 60Jesús le dijo: Deja que los muertos entierren a sus muertos; y tú ve, y anuncia el reino de Dios.
Es por eso que en este párrafo nuestro Señor termina diciendo quiénes no pueden ser aptos para ser discípulos, al enseñarnos que:
62Y JESÚS LE DIJO: NINGUNO QUE PONIENDO SU MANO EN EL ARADO MIRA HACIA ATRÁS, ES APTO PARA EL REINO DE DIOS.
Lo que nos abre un espectro mayor de responsabilidad y privilegio que tiene pertenecer al discipulado de Cristo. Es por eso que el Apóstol Pablo, un hombre que se convirtió al SEÑOR mucho después de la muerte de CRISTO, y que entendió muy bien que el discipulado del Señor no se podía suministrar a cualquier persona dejando establecido.
Dejó establecido en una de sus epístolas algunas cualidades básicas que deben presentar aquellos que quieren de verdad ser como Cristo.
2 Timoteo 2:2 dice: "...Lo que has oído de mi ante muchos testigos ( el evangelio), esto encarga(se le entrega) a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros..
Hemos de entender entonces queridos discípulos que el evangelio, el verdadero evangelio del Señor Jesucristo no es un juego, sino una responsabilidad de eterna salvación, basada en un amor obediente, sincero y dispuesto a todo por Aquel que se dio así mismo para salvarnos del diablo, del pecado y del infierno.
Es por eso que desde hoy cada discípulo debe entender la importancia del precio que tiene el discipulado, pues pagar el precio de éste será la garantía para terminar la carrera y ser escogido por Dios, para vivir eternamente con él, en el cielo.
Muchas personas se conforman con haber sidos llamados, pero debemos saber que ser llamado no será suficiente cuando Dios tenga que escoger quienes vivirán con Él, PUES AUN QUE MUCHOS SON LLAMADOS, JESUS DIJO CLARAMENTE QUE POCOS SON LOS ESCOGIDOS
Mateo 22.14 14Porque muchos son llamados, y pocos escogidos.
Y para ser escogido debes pagar el precio del discipulado. Esto lo vemos claramente en Juan 6.60 pues en este pasaje vemos como aquellos que no quisieron pagar el precio de obedecer la palabra dada por Jesús en su discipulado, no continuaron su formación y fueron desechados:
60Al oírlas, muchos de sus discípulos dijeron: Dura es esta palabra; ¿quién la puede oír? 61Sabiendo Jesús en sí mismo que sus discípulos murmuraban de esto, les dijo: ¿Esto os ofende? 62¿Pues qué, si viereis al Hijo del Hombre subir adonde estaba primero? 63El espíritu es el que da vida; la carne para nada aprovecha; las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida. 64Pero hay algunos de vosotros que no creen. Porque Jesús sabía desde el principio quiénes eran los que no creían, y quién le había de entregar. 65Y dijo: Por eso os he dicho que ninguno puede venir a mí, si no le fuere dado del Padre.66Desde entonces muchos de sus discípulos volvieron atrás, y ya no andaban con él..
A diferencia de los discípulos que si quisieron pagar el precio del Discipulado a pesar de saber que la palabra era dura:
67Dijo entonces Jesús a los doce: ¿Queréis acaso iros también vosotros? 68Le respondió Simón Pedro: Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna. 69Y nosotros hemos creído y conocemos que tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente…
Es por eso que Jesús les dice a ellos que SON LOS ESCOGIDOS
70Jesús les respondió: ¿No os he escogido yo a vosotros los doce, y uno de vosotros es diablo?
Es por eso que es muy necesario entender que pagar el precio del discipulado es fundamental para mi salvación y eternidad con Dios, pues sin él será imposible discipularse y sin discipulado será imposible que alcance la madurez espiritual que necesitas para vivir en el cielo
Entonces hablemos de qué está compuesto el discipulado y cuáles son sus requisitos básicos luego de haber entendido el precio.
Una de las cosas que debemos saber sobre la composición del discipulado es que el discipulado de nuestro señor Jesús debe estar compuesto por tres cualidades infaltables que son:
1.- Completo:
Eso significa que debe estar compuesto por toda la doctrina de JESUCRISTO y sus apóstoles, esto es beneficios y demandas. Bíblicamente esto se reafirma en Mateo 5:17-20 y Apocalipsis 22:18-19.
2.- Radical:
O sea debe llevar al discípulo al cambio total de todo lo que él piensa, cree y le parece. Muchas personas, por no decir todas, viven en base a parámetros y formas de pensar que se ajustan a estas expresiones tales como: YO CREO, YO PIENSO, Y A MI ME PARECE.
Pero un discípulo debe saber que estas plataformas de pensamientos deben desaparecer y morir para poder adaptar para si la mente de Cristo que se manifiesta en el término "Escrito está".
El apóstol Pablo quien nos indica que un hijo de Dios debe tener la mente de Cristo, pero para que eso ocurra debemos saber que primero debemos renunciar de forma radical a nuestros planteamientos.
3.- Verdadero:
No debe tener segundas interpretaciones, debe estar ceñido sola y exclusivamente a lo que está escrito en la palabra de Dios
1 Timoteo 6:3-5.
Ahora sabiendo esto tan importante sobre el discipulado de Jesús otra de las cosas que es necesario saber y entender es que desde que el Señor estableció su evangelio en la tierra, muchos han sido los hombres que han querido ser parte del discipulado de nuestro señor Jesús.
De hecho si tu revisas los evangelios te darás cuenta que en ellos se dice en reiteradas ocasiones que
MULTITUDES DE PERSONAS SEGUÍAN A JESÚS:
Mateo 19.1 1Aconteció que cuando Jesús terminó estas palabras, se alejó de Galilea, y fue a las regiones de Judea al otro lado del Jordán. 2Y le siguieron grandes multitudes, y los sanó allí.
Marcos 3.7 7Mas Jesús se retiró al mar con sus discípulos, y le siguió gran multitud de Galilea. Y de Judea, 8de Jerusalén, de Idumea, del otro lado del Jordán, y de los alrededores de Tiro y de Sidón, oyendo cuán grandes cosas hacía, grandes multitudes vinieron a él.
Marcos 10.46 46Entonces vinieron a Jericó; y al salir de Jericó él y sus discípulos y una gran multitud, Bartimeo el ciego, hijo de Timeo, estaba sentado junto al camino mendigando. 47Y oyendo que era Jesús nazareno, comenzó a dar voces y a decir: ¡Jesús, Hijo de David, ten misericordia de mí!
Marcos 12.35 Enseñando Jesús en el templo, decía: ¿Cómo dicen los escribas que el Cristo es hijo de David? 36Porque el mismo David dijo por el Espíritu Santo:
Dijo el Señor a mi Señor:
Siéntate a mi diestra,
Hasta que ponga tus enemigos por estrado de tus pies.
37David mismo le llama Señor; ¿cómo, pues, es su hijo? Y gran multitud del pueblo le oía de buena gana.
Lucas 11.27 al 29… 27Mientras él decía estas cosas, una mujer de entre la multitud levantó la voz y le dijo: Bienaventurado el vientre que te trajo, y los senos que mamaste. 28Y él dijo: Antes bienaventurados los que oyen la palabra de Dios, y la guardan.
29Y apiñándose las multitudes, comenzó a decir: Esta generación es mala; demanda señal, pero señal no le será dada, sino la señal de Jonás.
Lucas 8.19 19Entonces su madre y sus hermanos vinieron a él; pero no podían llegar hasta él por causa de la multitud.
Y esto se debe porque desde aquel entonces hasta el día de hoy escuchar un sermón de Jesús, disfrutar de alguna reunión donde Él sea el protagonista
y ver sus maravillosos milagros jamás ha sido desagradable, ni algo que produzca incomodidad
Pero a pesar de que esto es así, Jesús nuestro señor fue enfático al establecer que para Él:
1.- Las multitudes no significan nada
2.- Ni tampoco que la gente escuche sus sermones
3.- O que miles de personas disfruten de sus milagros
Si de verdad cada uno de ellos no se trasforma en un verdadero y genuino discípulo.
Es por eso que un día con gran autoridad y poder, tú puedes ver a Jesús decir con autoridad:
Lucas 14.25 25Grandes multitudes iban con él; y volviéndose, les dijo…
26Si alguno viene a mí, y no aborrece a su padre, y madre, y mujer, e hijos, y hermanos, y hermanas, y aun también su propia vida, no puede ser mi discípulo.
Y esto se debe porque nuestro señor Jesús NUNCA HA ANDADO EN BUSCA DE, MULTITUDES, SI NO EN BUSCA DE DISCIPULOS
Ahora sé que ustedes se preguntarán: ¿Por qué se nos dice y enfatiza esto si todos los que estamos aquí hemos decidido ser discípulos?
Pero a la verdad sí tiene que ver, porque una cosa es SER DISCÍPULO Y OTRA COSA ES DISIMULAR SERLO.
Porque así como muchos desde la antigüedad han seguido a Jesús, también muchos al entender que Jesús no busca seguidores o multitudes sino que busca discípulos, de una y otra forma han querido DISIMULAR CON SU ENTUSIASMO Y CON SUS GANAS DE ESTAR
EL SER UN AUTÉNTICO DISCÍPULOS DEL SEÑOR
La palabra disimular significa Encubrir con astucia la intención, disfrazar u ocultar algo, para que parezca distinto de lo que es.
Lo que nos enseña que existen personas que buscan encubrir con un amén, con una frase cliché, con una cara bonita, con un Señor, Señor, con un si yo estoy dispuesto el querer ser discípulo para poder tener de una y otra manera El privilegio de ser aceptado en el reino, PERO sin querer pagar el precio que conlleva ser un discípulo de Jesús y ser aceptado en el reino…
Por eso la pregunta que debemos hacernos todos aquí, es: ¿Soy acaso yo un verdadero discípulo o disimulo?
Y es muy importante que mientras la enseñanza avanza, tú mires tu propio interior y analices a la luz de esta palabra donde estás parado, porque digan lo que digan hoy los hombres con sus nuevas filosofías, y tendencias doctrinales, la Biblia muestra que un
VERDADERO DISCÍPULO DEL SEÑOR
SIEMPRE ESTARÁ DISPUESTO A PAGAR EL PRECIO A DIFERENCIA DE UNO QUE DISIMULA SERLO
Y para que la Biblia sea el amparo de todo esto te pido que vuelvas conmigo al pasaje que leímos en anteriormente para que veamos la realidad de esta lamentable situación que aqueja a algunas personas, que intentan encubrir con actitudes su falso compromiso con la verdad de Cristo:
Lucas 9.57… Yendo ellos, uno le dijo en el camino: Señor, te seguiré adondequiera que vayas.
Una de las cosas que siempre me llamó la atención de este pasaje de la Escritura es este donde Jesús sorprendentemente desecha de cierta manera a un hombre que a simple vista por su forma de hablar ERA CANDIDATO NÚMERO UNO A SER UN DISCÍPULO DE JESÚS. Y digo candidato número uno porque aquí tenemos a un hombre que sin que nadie se lo pidiera o le rogara, sin que nadie lo fuera buscar o intercediera por él, decía a viva voz ante Jesús, que él estaba dispuesto a seguir al maestro (fíjate bien):
TE SEGUIRÉ A DONDE QUIERA QUE ÉL FUERA.
Lo que no es una frase cualquiera, ya que decir esto implica literalmente no poner condiciones de ningún tipo frente a un ministerio que recorría grandes distancias como el de Jesús.
Estoy seguro que cualquiera de nosotros en el lugar de Jesús hubiésemos dicho de él: GLORIA A DIOS, AMÉN, ESTÁS APTO PARA EL REINO. Estoy seguro que cualquiera de nosotros le hubiese dicho, MUY BIEN, ENTONCES PUEDES SER DISCÍPULO, PORQUE CUMPLES CON EL PERFIL
Y claro, ante tanta efervescencia, ante tal entusiasmo y ante tal promesa, ¿quién podría discutir siquiera que este tipo era un genuino discípulo?
Pero Jesús que conoce el corazón de los hombres más de lo que nosotros podemos imaginar, en vez de aceptarlo, en vez de decir amén, le dice en el verso 58:
58Y le dijo Jesús: Las zorras tienen guaridas, y las aves de los cielos nidos; mas el Hijo del Hombre no tiene dónde recostar la cabeza.
Y se lo dice para que todos entendamos, que Jesús nuestro Señor: No busca nuestro entusiasmo, ni nuestras promesas, ni busca que quieras recorrer grandes distancias con Él, si de verdad no estás dispuesto a pagar el precio que todos sus discípulos han tenido que pagar para obtener lo genuino de Dios…
Si te fijas este individuo creyó en su corazón que con una frase fuerte, que con un entusiasmo desmedido IMPRESIONARÍA A JESUS
Pero Jesús que conoce las intenciones del corazón y que sabía que este hombre no venía para dejarse disciplinar, sino para andar al lado de él por el estatus que eso significaba, en vez de aceptarlo dentro de su discipulado le dijo: si de verdad quieres seguirme a donde quiera que yo vaya, DEBES SABER QUE ESO TE COSTARÁ RENUNCIAR
A TODO TIPO DE COMODIDADES Y LUJOS,
PORQUE AÚN LOS ANIMALES DEL CAMPO TIENEN MÁS COMODIDADES Y MEJOR ESTATUS
DE LO QUE YO TE PUEDO OFRECER.
Es por eso que la Biblia nos indica que nunca más se supo de este hombre tan entusiasta.
¿Era Discípulo o disimuló serlo?
Y claro, porque ser discípulo de Jesús tiene un precio, tiene un costo. Y todo aquel que es genuino pagará ese precio, porque sabe que Jesús lo vale, porque de verdad se le ha revelado que Jesús lo vale todo. Precio que consiste en
DEJARSE DISCIPLINAR Y MOLDEAR tanto el carácter, como la manera de pensar a través de 3 grandes requisitos:
1.- Negarse a si mismo
2.- Tomar la cruz cada día
3.- Y seguirle
Muchos con entusiasmo quieren seguir a Jesús, ¿pero tú te has puesto a meditar en lo que eso significa? ¿Te has puesto a pensar que el ser discípulo de Jesús tiene un precio?.
Un discípulo a diferencia de uno que disimula debe estar dispuesto a:
1.- Negarse a si mismo:
O sea detener el impulso que tenemos a hacer nuestra propia voluntad.
Dejar de hacer lo que nosotros creemos que es bueno para nosotros y dejar que otros nos digan que es lo mejor para nosotros en el Señor.
Jesús le dijo a Pedro en Juan 21.8 18De cierto, de cierto te digo: Cuando eras más joven, te ceñías, e ibas a donde querías; mas cuando ya seas viejo, extenderás tus manos, y te ceñirá otro, y te llevará a donde no quieras. 19Esto dijo, dando a entender con qué muerte había de glorificar a Dios. Y dicho esto, añadió: Sígueme.
Negarte a ti mismo en palabras más sencillas aun es decirte a ti mismo: NO, NO, NO, NO, NO. ¿Quieres hacer lo que quieras? Dite: ¡no! . ¿Quieres relajarte? Dite; ¡no!. ¿Quieres realizarte, cumplir sueños, metas y proyectos personales?
DITE: ¡NO!. Quieres desobedecer y no cumplir, dite que NO.
Muchas personas no entienden por qué Jesús nos pide la negación, pero hemos de saber que sin la negación será imposible que Dios pueda hacer una obra de regeneración en nuestras vidas, pues para la regeneración es muy necesaria para subyugar el “yo interno” que nos hace rebelarnos contra Dios.
2.- Tomar la cruz:
Que consiste en sobrellevar todas aquellas cosas que quisiéramos evitar, a las cuales nuestro Señor Jesucristo se vio enfrentado en el momento de su sacrificio.
Soledad, dolor, tribulación, burlas, vituperios, maltratos, y otros elementos que quisiéramos evitar en la vida de la fe, y que son las cosas que debemos aprender a sobrellevar y padecer juntamente con nuestro Señor.
Seremos abandonados, injuriados, perseguidos, maltratados, a diferencia de alguien que disimula que sigue a Jesucristo sólo cuando todo va bien, cuando los negocios están bien, cuando estamos saciados emocionalmente, etc.
Pero un discípulo no debe olvidar tomar su cruz cada día.
3.- Y sígueme: que es seguir a Jesús a cualquier lugar que sea necesario siempre de la mano de las dos condiciones anteriores.
Cosa que este individuo del texto que leímos hace un rato, que disimuló ser un discípulo nunca observó, porque él quería seguir a Jesús a donde quiera que él fuera, pero nunca dijo:
Te seguiré a donde quiera que tú vayas, negándome a mi mismo y tomando mi cruz cada día, porque de verdad, él no haría eso.
Es por eso que La Palabra de Dios hace una gran diferencia entre oidores, creyentes y Discípulos.
Es necesario entender que aun que escuchemos la palabra de Cristo ese acto no nos hace discípulos de Él.
Veamos este cuadro, que nos presenta el mismo Jesús, y comprendamos la realidad:
Mateo 12:46 -50 "...Mientras él aún hablaba a la gente, he aquí su madre y sus hermanos estaban afuera, y le querían hablar. Y le dijo uno: He aquí tu madre y tus hermanos están afuera, y te quieren hablar. Respondiendo él al que le decía esto, dijo: ¿Quién es mi madre, y quiénes son mis hermanos? Y extendiendo su mano hacia sus discípulos, dijo: He aquí mi madre y mis hermanos. Porque todo aquel que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos, ése es mi hermano, y hermana, y madre..."
1) La gente:
Hombres y mujeres que sólo oyen el mensaje, simples oidores o simpatizantes.
2) La madre y los hermanos:
Son hombres y mujeres que creen en JESÚS pero, al tener una aparente posición en Dios, se confían de esta posición para llegar a Él.
3) Los discípulos:
Estos son los que por la obediencia a la palabra realizan la voluntad de Dios.
El verso 49 en particular deja en claro cuál es la relevancia que tiene ser un verdadero discípulo:
49Y extendiendo su mano hacia sus discípulos: ÉL TE DIFERENCIA CON SU PROPIA MANO. Es por eso que el discípulo se diferencia del resto de la gente y de aquellos que disimulan porque ha entendido que DIOS, en su eterna misericordia le permitió acercarse a JESÚS para ser trasformado, arreglado y perfeccionado para vivir una eternidad con él.
Es por eso que es importante señalar luego de haber entendido lo anterior cuales son los requisitos establecidos por Dios para todos aquellos que de verdad quieran ser sus discípulos de Cristo.
Un requisito básico del discípulo está en Lucas 9:23-24:
"Y decía a todos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame. Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, éste la salvará..."
1.- Negarnos
2.- Tomar la cruz
3.- seguirle
4.- Perder la vida por la causa (dar por perdida la vida terrenal)
No jugársela por esa vida, ni proyectarse en esa vida, para vivir 100% la vida de Dios y desarrollar el reino
Lucas 14:25-33.." Grandes multitudes iban con él; y volviéndose, les dijo: Si alguno viene a mí, y no aborrece a su padre, y madre, y mujer, e hijos, y hermanos, y hermanas, y aun también su propia vida, no puede ser mi discípulo. Y el que no lleva su cruz y viene en pos de mí, no puede ser mi discípulo. Porque ¿quién de vosotros, queriendo edificar una torre, no se sienta primero y calcula los gastos, a ver si tiene lo que necesita para acabarla? No sea que después que haya puesto el cimiento, y no pueda acabarla, todos los que lo vean comiencen a hacer burla de él, diciendo: Este hombre comenzó a edificar, y no pudo acabar. ¿O qué rey, al marchar a la guerra contra otro rey, no se sienta primero y considera si puede hacer frente con diez mil al que viene contra él con veinte mil? Y si no puede, cuando el otro está todavía lejos, le envía una embajada y le pide condiciones de paz. Así, pues, cualquiera de vosotros que no renuncia a todo lo que posee, no puede ser mi discípulo..."
5) No hay ningún amor más grande que el que se le tiene a CRISTO.
6) Aún en las dificultades debemos seguirle.
7) Debemos calcular bien si estamos dispuestos y deseamos seguirle.
8) Para seguir a JESÚS debemos renunciar a TODO.
El objetivo real del Discipulado de Cristo es que tú mengües para que Él crezca. Donde tú ya no controles tu vida, sino que aprendas a ser controlado por Él.
Nunca debes olvidar que en Cristo tú ya no decides, ni gobiernas tu vida, si no que te dejas gobernar para que su voluntad sea una realidad en ti, es por esto que siempre debes recordar lo siguiente:
Mateo 7.21...No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos..." (Próximo discipulado: la sujeción y la sumisión)
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Escrito por Jonathan Del Canto:
Escrito por David Rojas:
Estoy muy contento por esta tremenda revelación que Dios nos hablo este domingo,
Al mostrarnos que la obediencia esta ligada al padecimiento (dolor que se da por medio de el despojo) todo esto esta unido con el discipulado, así como J...